gobierno hotel

La sede de los poderes de Chihuahua. Si Benito Juárez viviera…


Por Elliot A. Klassen

Reyes con fondo negro

El gobernador Baeza

Al cuarto para las doce, cuando ya casi no es gobernador, mientras el candidato de la cúpula priista gasta recursos inútilmente para que lo aclamen como tal en un remedo de convención de delegados, Reyes Baeza toma la decisión de trasladar sus poderes. Y es consecuente: ya despacha en un hotel de Juárez, por cierto el más ostentoso de todos: el Westin Camino Real.

Uno pensaría que iba a instalar la sede de sus poderes en Rancho Anapra o en Villas de Salvárcar, cerca de la gente. Pero no nos extrañemos, siempre ha sido así. Los hoteles, desde la era de Patricio Martínez, se han convertido en sede de reuniones gubernamentales y partidistas. Allí se ponen solemnes todos y hablan sobre la suerte de Ciudad Juárez  y el destino de la Patria.

Uno pensaría también: ¿y los poderes municipales? Habla de que Juárez ha sido rebasada. Pero pretende ignorar que el gobierno estatal fue rebasado desde antes de la inauguración de su mandato. ¿Qué hizo el gobierno de Reyes Baeza los pasados cinco años en Ciudad Juárez? Puentes y caminos para conectar a la ciudad con los terratenientes. En diálogo profundo con sus servidores, afirma que  el Centro de Convenciones, el Hospital Psiquiátrico, la regeneración del Centro Histórico y una unidad deportiva en el suroriente, son asignaturas pendientes. “Tenemos que ir terminándolas, inaugurándolas y otras arrancándolas porque estamos contra reloj”, enfatizó ante los medios de comunicación.

Lo que debe informar el gobernador es el nombre de los beneficiarios con los contratos de la obra pública en Ciudad Juárez y en todo el estado.

¿Qué no se ha hablado de la regeneración del tejido social? ¿Toca el tema? ¿Hay obras claves y esenciales para enfrentar el problema? Hay niños que estudian en barracas. Miles de jóvenes no tienen acceso a la educación superior. En su estado se localiza el municipio más pobre del país. Los expedientes de miles y miles de delitos del fuero común duermen el sueño de los justos. La impunidad se enseñorea. Los daños de la salud espiritual de la sociedad son de gravedad extrema.

Chihuahua Mexico

Chihuahua, México

Ahora nos dicen que no es con pistolas como se arregla el desbarajuste de la violencia del crimen organizado. Y el gobernador considera que los juarenses se tragan los discursos, que ignoran el origen de tanta perversidad. Mientras los medios de prensa especializados de todo el mundo enfocan el problema desde la óptica de la presencia y complicidad del crimen organizado con diversos sectores gubernamentales y sociales de Chihuahua y de muchos estados de la república, el gobernador y su gabinete se frotan las manos con el anuncio de que pronto llegarán a Juárez cuantiosos recursos económicos para aplicarlos en “obras pendientes”.

primeras piedras

Les urge colocar primeras piedras

HABLA EL ESTADISTA

Pero el gobernador Baeza va más allá: Afirma que “El éxito o fracaso de Juárez representará el éxito y el fracaso del Estado Mexicano en la lucha contra el narcotráfico en este país, la región fronteriza es emblemática, trabajemos para ganar la batalla porque si no será un precedente que no nos ayudará en el futuro”.

“Demostrar en hechos y presencia que le damos el valor y la importancia que merece una situación tan grave”, dijo el gobernador.

Y luego del discurso, viaja en su jet de diez millones de dólares a la frontera para reunirse con su séquito de servidores a tratar de resolver con café y bocadillos lo que ocurre en la ciudad más peligrosa del mundo.

Habla del éxito o fracaso del Estado mexicano. ¿Y cuando va hablar del fracaso de su gobierno en materia de seguridad pública? Mientras plantea tan grave disyuntiva, los medios de comunicación del país hablan de la inminente detención de quien fuera su secretario de seguridad cuando fue alcalde del municipio de Chihuahua y en el primer tramo de su mandato como gobernador.

huerta

Victoriano Huerta y la libertad de expresión

Y los chihuahuenses de todo el estado saben que aquí sentó sus reales el poder de la malignidad del crimen organizado. No voy a plantear lo que dijeron la senadora Teresa Ortuño y -recientemente- el diputado Javier Corral: palabras más, palabras menos: que Chihuahua es la cloaca del narcotráfico. Voy a ser más claro: todos hemos aprendido a tragar sapos sin hacer muecas. No se puede ser más directo porque el gobernador acostumbra a visitar los tribunales cuando los legisladores expresan sus verdades. Quizás lo inspire la cercanía de los restos de Victoriano Huerta, en un cementerio de El Paso, Texas, para emular al tirano cuando ordenó que le cortaran la lengua

al mártir Belisario Domínguez por atreverse a cuestionar su poder dictatorial.

Lo más sorprendente de todo esta farsa es que el gobierno de Reyes Baeza está muy preocupado por el dinero federal. Y vuelve a rogar que por favor, por lo que más quieran, ya no se toquen los temas de la violencia y del narcotráfico en el proceso electoral. Que no se hable de la masacre de los jóvenes de Villas de Salvárcar, ni de los miles de ejecutados, ni del baño de sangre en la entidad que dice gobernar.

Desea el gobernador que los partidos hablen de todo: del clima, de futbol, de sus puentes, de sus carreteras. Y que sean buenos y sumisos. Que no se atreven a señalar a su gobierno como una de las instancias responsables del drama, de la tragedia que vive Ciudad Juárez.

Claro, ahora se conforma con decir “Juárez ya está en emergencia, y más grave que la que se pudiera declarar, porque hay una emergencia social, ciudadana, porque la sociedad demanda la presencia de todas las instituciones, por eso me extraña la interpretación de los actores políticos”. El no sabe que, en una democracia, la libertad de expresión es regla sagrada.

Y, claro, está dispuesto a enfrentar el estado de emergencia con dos cosas: con palabras y con la presencia de sus poderes en un hotel de Ciudad Juárez.

imaginario colectivo

Imaginario colectivo en Ciudad Juárez