Bélgica luce aún más esplendorosa con la obra de Santiago Calatrava: una estación de trenes. La obra emoociona a los belgas y al mundo con sus impactantes resultados estéticos y arquitectónicos.
La Universidad de Oxford le otorgó este año la distinción Honoris Causa. El rector de la Universidad, Lord Chris Patten, le concedió a Santiago Calatrava el grado honorífico de Doctor de las Letras en reconocimiento a sus méritos en el campo de la arquitectura.El rector de la universidad de habla inglesa más antigua del mundo consideró, durante el acto de investidura del más alto grado académico, entregado con carácter honorífico, que Calatrava tiene “una sensibilidad poética para el ritmo, un sentido musical para la armonía, por lo que no resulta sorprendente que haya dedicado parte de su tiempo libre a la escultura, puesto que hace que sus edificios se retuerzan y curven con la clase de dominio que los escultores tienen sobre su propio medio”.
Patten calificó a Calatrava de “arquitecto superlativo en cuyos trabajos se conjugan funcionalidad y belleza”. El rector valoró que “un arquitecto no sólo necesita proyectos y fondos para desarrollarlos, sino que tiene que luchar con el volumen y la resistencia de masas de pesado material”. “Uno puede sentir que el trabajo de este hombre, sin imitar las formas de criaturas vivas, casi parece capaz de moverse”, añadió. Con el nombramiento de la Universidad de Oxford, Santiago Calatrava ha sido investido Doctor Honoris Causa en 17 ocasiones.Observen, estimados lectores y lectoras de El Silenciero.com algunas de las maravillosas obras de este gran autor que trata (y vaya que lo logra), con sus dones, de apagar los ruidos del horror de nuestro lastimado mundo.














